vie 11a. Ordinario año impar (Id=421)
Además de éstas y otras cosas, pesa sobre mí diariamente la preocupación por todas las comunidades cristianas
Lectura de la segunda carta del apóstol san Pablo a los Corintios
11, 18. 21b-30
Hermanos: Ya que otros presumen de cosas humanas, yo también voy a presumir de
ellas. Porque de cualquier cosa que alguien presume, aunque sea una insensatez
lo que digo, también yo puedo presumir.
¿Ellos presumen de que son hebreos? Yo también lo soy.
¿De que son israelitas? Yo también lo soy. ¿De que son descendientes de
Abrahán? Yo también lo soy. ¿De que sirven a Cristo? Es una locura decirlo,
pero yo lo sirvo más: yo les gano en fatigas y cárceles; y les gano por mucho
en azotes y en peligro de muerte.
Cinco veces me han dado los judíos los treinta y nueve azotes. Otras tres veces
me han azotado con varas y una vez me han apedreado. He naufragado tres veces y
me he pasado un día y una noche perdido en el mar. He viajado sin descanso y me
he visto en peligro en los ríos y entre ladrones; peligros por parte de los de
mi raza y por parte de los paganos; peligros en las ciudades y en despoblado,
en el mar y entre falsos hermanos. He andado muerto de cansancio; he pasado
muchas noches sin dormir, con hambre y sed; muchos días sin comer, con frío y
sin ropa.
Además de éstas y otras cosas, pesa sobre mí diariamente la preocupación por
todas las comunidades cristianas. ¿Quién se enferma en ellas sin que yo no me
enferme? ¿Quién cae en pecado sin que yo no me consuma de dolor? Si se trata de
presumir, presumiré de mis debilidades.
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.
Salmo Responsorial
Del salmo 33
El Señor libra al justo de todas sus angustias.
Ex ómnibus tribulatiónibus
eórum Deus líberat iustus.
Bendigo al Señor a todas horas, no
cesará mi boca de alabarlo. Me siento orgulloso del Señor, que se alegre su pueblo
al escucharlo.
El Señor libra al justo de todas sus angustias.
Ex ómnibus tribulatiónibus
eórum Deus líberat iustus.
Proclamemos la grandeza del Señor y
alabemos todos juntos su poder. Cuando acudí al Señor, me hizo caso y me libró
de todos mis temores.
El Señor libra al justo de todas sus angustias.
Ex ómnibus tribulatiónibus
eórum Deus líberat iustus.
Confía en el Señor y saltarás de gusto,
jamás te sentirás decepcionado, porque el Señor escucha el clamor de los pobres
y los libra de todas sus angustias.
El Señor libra al justo de todas sus
angustias
Ex ómnibus tribulatiónibus eórum Deus líberat
iustus.
Aclamación antes del Evangelio
Aleluya, aleluya.
Dichosos los pobres en el espíritu, porque de ellos es el Reino de los cielos.
Beati paúperes spiritu,
quóniam ipsórum est regnum caelorum.
Aleluya.
Donde está tu tesoro, allí también está tu corazón
† Lectura del santo Evangelio según san Mateo
6, 19-23
Gloria a ti, Señor.
En aquel tiempo dijo Jesús a sus discípulos:
"No acumulen ustedes tesoros en la tierra, donde la polilla y el moho los
destruyen, donde los ladrones perforan las paredes y se los roban. Más bien
acumulen tesoros en el cielo, donde ni la polilla ni el moho los destruyen, ni
hay ladrones que perforen las paredes y se los roben; porque donde está tu
tesoro, allí también está tu corazón.
Tus ojos son la luz de tu cuerpo; de manera que, si tus ojos están sanos, todo
tu cuerpo tendrá luz. Pero si tus ojos están enfermos, todo tu cuerpo tendrá
oscuridad. Y si lo que en ti debería ser luz, no es más que oscuridad, ¡qué
negra será tu propia oscuridad!"
Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.